El vendedor puede tener las llaves y aun así no tener registrado el derecho que promete transferir. Momento de la operación Se separan cuatro preguntas: quién figura como titular, quién posee u ocupa, qué derecho exacto se ofrece y si la persona que firma tiene capacidad y representación suficiente. Qué se revisa Certificado de tradición y libertad actualizado y escrituras fuente. Dominio pleno, cuota, nuda propiedad, usufructo, derecho fiduciario u otra posición jurídica. Identidad, estado civil, afectación a vivienda familiar, patrimonio de familia, sucesiones y poderes. Existencia y representación si vende una sociedad o persona jurídica. Poseedores, arrendatarios, comodatarios u otros ocupantes. Plazo y punto de control El certificado debe consultarse al iniciar el análisis y actualizarse antes del cierre. No se usa una “vigencia” arbitraria para reemplazar esa actualización. La posesión, un contrato privado o el pago de impuestos no prueban por sí solos el dominio inscrito. Recurso o decisión posible No hay apelación interna. Si el vendedor no es titular, existe falsa tradición o falta representación, se detiene la operación o se formula un saneamiento verificable antes de prometer o pagar. ¿Cómo sabemos que avanzó? El derecho ofrecido, su titular registral, los ocupantes y la capacidad para vender quedaron identificados sin contradicciones críticas.